En este post voy a explicar mi experiencia y mi punto de vista sobre cómo están evolucionando los hábitos de consumo relacionados con la entrada o el uso de internet en nuestro día a día.
Estamos en una constante rueda en la que internet se adentra en multitud de nuestros hábitos de comportamiento diarios.
En ocasiones no somos conscientes de la implicación que tienen la red en nuestro comportamiento hasta que pasa un contratiempo como; quedarse sin batería, sin datos, o simplemente tenemos lapsus en el que pensamos… y cómo lo hacía antes…
«La pregunta es ¿Cómo lo hacíamos sin internet?»
O quizás…
¡NO era posible hacerlo!
Es aquí cuando te das cuenta de la verdadera importancia que tiene el uso de la red. Si ya lo teníamos cómo una prioridad, quizás poco a poco pasa a ser aún más prioritario después de reflexiones cómo la que planteo.
En mi caso yo ya no viajo sin cargador, e incluso sin mi batería externa adicional. (Aunque no se acabaría el mundo, pero esta claro que no podría hacer lo mismo que hago.)
En mis hábitos de comportamiento el uso de internet tiene una gran presencia, por no decir que, la mayoría de mis decisiones las tomo haciendo uso la red, (de aquí que me considere Nativo Digital) ya sea para;
- Buscar información
- (Tenemos contacto directo con las marcas o profesionales)
- Encontrar con rápidez el producto o servicio que estoy buscando.
- Contrastar opiniones
- (Algunas reales, otras troles.. pero todas valen)
- Verificar su utilidad, funcionamiento, reviews, etc.
En definitiva la red me ayuda a tener una visión más amplia de aquello que estoy buscando.
Es cierto que en proceso de búsqueda inciden diferentes imputs que hasta ahora no estaban presentes o mejor dicho, no estaban tan presentes directamente.
Con esto me refiero a la publicidad online, que gracias al estar segmentada, en ocasiones la llegas a considerar cómo información, por lo tanto acaba influyendo a tu conducta. Por ello no deja de ser publicidad, por lo tanto puede llegar a ser descartable por el subconsciente. Del mismo modo que las vayas publicitarias o los anuncios de una pagina del periódico, revistas…
Las vemos, pero somos capaces de identificarlas cómo lo que son ¡Publicidad! y en caso del uso de la pantalla… En ocasiones llega a ser intrusiva, hecha la ley hecha la trampa, desactivo cookies, o informo en la «x» de cerrar el anuncio que ya he adquirido el producto o servicio, o selecciono la opción de denunciar el anuncio por no ser referente, con lo que puedo, frenar el proceso, y cortar el paso a ese tipo de anuncios. Es algo pesado, me implica tener siempre el «chip puesto» y tomarmelo cómo un habito más.
Soy consciente de que si busco información en la red y llego a resultados de búsqueda, opiniones, reviews.. de forma gratuita todos podemos informarnos y documentarnos previamente a la toma de la decisión, al parecer sin tener que pagar por ello!
Pero esto no es del todo cierto, no pagas con dinero, pero si con tus datos, por lo tanto podemos dar por supuesto que no es del todo gratis, estamos pagando con el hábito de comportamiento que hacemos cuando leemos o interactúamos con la información, el número de paginas que leemos, la cantidad de productos que comparamos, e incluso los productos o anuncios a los que no les hacemos ni caso.
Todo esto lo ofrecemos en algunos casos compartiendo y aceptando las cookies a cambio de la información, llegando al punto que en algunos portales si no aceptas sus cookies o si navegas con bloqueador de anuncios no te dejan seguir navegando… Y en otros casos, sencillamente ya estamos registrados con nuestro usuario, cómo lo son el caso de las app.. donde al crear nuestro perfil ya hemos aceptado todas las condiciones referentes a ofrecerte publicidad a posteriori, tanto en su sitio, cómo en terceros.
Hasta aquí unas casuísticas comunes a las que ya estaremos acostumbrados. Entendamos que no pasan por que sí.
Para mí no suponen un problema, si una página se pasa mucho con publicidad, me llega a generar una sensación negativa, ¿no se cual es vuestro caso? ¿Que opinaís?
Yo me quiero considerar libre frente a la toma de decisiones y no me siento cómodo por que nos persigan allí donde vamos, me pasa lo mismo que cuando acudes a una tienda tradicional y no tienen el precio publicado, sino que has de preguntar el precio final, es una sensación que incomoda.
El lado positivo para mí de utilizar internet en mis hábitos es que puedo documentarme a mi manera, comparar mucho más rápido e incluso puedo acceder al mercado offline con mayor precisión, puedo dar el paso entre el ON y el OFF, con mayor exactitud, sabiendo que tienen el producto que estoy buscando e incluso ver la reputación online del negocio físico, así cómo contactos cercanos que te hacen ganar esa confianza para acabar de decidirte.
En muchas ocasiones, si trato de pensar cómo hacia todo esto antes de tener internet en el móvil, la respuesta es; Sinceramente no teníamos esta oportunidad, porque la tecnología no nos lo podía ofrecer.
Si entramos a comparar más acciones de nuestra rutina, todo son ventajas!
Cómo por ejemplo consultar el estado del tráfico, la posibilidad de mirar rutas alternativas, buscar un parking por la zona o pagar parking desde el propio móvil con el tiempo justo por el que uso la zona azul, sin arriesgarte por que el ticket caduque o sin tener que pagar de más por no calcular exactamente la hora de «desaparcar».
Desde este punto de vista todo son ventajas, cabe decir que todos necesitamos un tiempo de adaptación para el uso de la tecnología, tanto para detectar bien la necesidad, y transmitir tu propuesta de valor sin olvidar la ética y los principios que nos caracterizan.
Tanto marcas como consumidores, están evolucionando, cómo en toda evolución surgen detractores y los denominados brandlovers o heavy users, Vemos cómo negocios o servicios tradicionales, están en fase de digitalización, aplica a todos los sectores, si le podemos sacar partido, os animo a que utilicéis todo lo que este a vuestro alcance, siempre siendo consciente, os pongo el ejemplo del pago a través del móvil frente a tener que ir a sacar dinero a una entidad bancaria.
Yo soy de los que utilizo el pago con contactless a través del NFC del móvil, me da la sensación de que gasto lo justo, todo y que en realidad el hecho de pagar con el móvil, te otorga de una comodidad que hasta ahora no tenía, como es el hecho de tener siempre dinero encima, porque no nos desprendemos del móvil nunca, la cartera si que a veces la dejamos en casa, pero el móvil o el reloj solemos llevarlo siempre encima.
Aqui la moraleja, si no te mides a ti mismo, una evolución tecnológica cómo esta puede jugar en tu contra y entrar en una rueda de consumismo en la que no estabas sometido.
Por lo tanto la digitilación la hemos de entender y practicar a nuestra manera, ¡faltaría mas! Con esto quiero decir, que hemos de ver los puntos buenos que nos aporta para sacarle el mayor partido, e incluso marcar nuestros propios límites para no perder pautas de comportamiento que te han funcionado hasta ahora y que por muy digitales que seamos no cal que renunciemos.
Podeís comentar en que aspectos de vuestro día a día os veís identificados.
En los siguientes posts de esta categoría, «hábitos de consumo» iré publicando, situaciones de mi día a día en las que internet gana relevancia, compartiendo mi experiencia sobre las ventajas que me aporta y aquello que dejo de hacer porque dejo de verle sentido.
